El loco de Dios en el fin del mundo

Javier Cercas, 2025
Editor digital: Titivillus
ePub base r2.1
417 páginas

Soy ateo. Soy anticlerical. Soy un laicista militante, un racionalista contumaz,un
impío riguroso. Pero aquí me tienen, volando en dirección a. Mongolia con el
anciano vicario de Cristo en la Tierra, dispuesto a interrogarle sobre la resurrección
de la carne y la vida eterna. Para eso me he embarcado en este avión: para
preguntarle al papa Francisco si mi madre verá a mi padre más allá de la muerte, y
para llevarle a mi madre su respuesta. He aquí un loco sin Dios persiguiendo al
loco de Dios hasta el fin del mundo.
Así comienza una de las propuestas más singulares de Javier Cercas: un escritor
declarado ateo que acepta acompañar al papa Francisco en su viaje a Mongolia para
intentar responder una pregunta profundamente personal: ¿volveremos a
encontrarnos con quienes amamos después de la muerte?


Sobre la novela


El loco de Dios en el fin del mundo nace del viaje que Javier Cercas realizó junto
al papa Francisco a Mongolia en septiembre de 2023. El libro combina crónica de
viaje, ensayo, autobiografía, biografía y reflexión filosófica, hasta convertirse en
una obra difícil de clasificar.


Javier Cercas escribe desde una posición deliberadamente incómoda: es ateo,
anticlerical y racionalista, pero decide adentrarse en el corazón de una institución y de
una creencia que no comparte. Su mirada no pretende ser la de un creyente ni la de un
periodista que simplemente acompaña al Papa. Es la de un hombre que pregunta.
Y detrás de esa pregunta aparentemente teológica existe una historia familiar: la
preocupación por su madre y por la posibilidad de que, después de la muerte, pueda
reencontrarse con su esposo. Así, una investigación que comienza mirando hacia la
Iglesia termina mirando hacia algo mucho más universal: nuestro deseo de que la
muerte no tenga la última palabra. 


Contexto geopolítico

El Vaticano, un Estado singular
Para comprender el viaje de Javier Cercas y su encuentro con el papa Francisco, es
importante entender que el Vaticano no es únicamente el centro espiritual de la Iglesia
católica: la Ciudad del Vaticano es un Estado soberano, creado en 1929
mediante los Pactos de Letrán entre la Santa Sede e Italia. Su creación tuvo como
propósito garantizar la independencia de la Santa Sede y permitirle ejercer su función
internacional sin depender de otro Estado. 
Aquí aparece una distinción fundamental: el Estado de la Ciudad del Vaticano y
la Santa Sede no son exactamente lo mismo. El Vaticano es el territorio
soberano; la Santa Sede es la institución que gobierna la Iglesia católica y que mantiene
relaciones diplomáticas con otros Estados. Esta particularidad convierte al Vaticano en
un actor singular dentro de las relaciones internacionales: un territorio diminuto que, a
través de la Santa Sede, tiene presencia diplomática y participa en asuntos
internacionales. 
Además, su forma de gobierno es una monarquía absoluta, en la que el papa es el jefe
de Estado y concentra las funciones legislativa, ejecutiva y judicial. 
Este contexto resulta especialmente interesante en El loco de Dios en el fin del
mundo, porque el autor no viaja simplemente para acompañar a un líder religioso:

se acerca a una institución que es, al mismo tiempo, religiosa, política, diplomática e
histórica. Y lo hace desde la mirada de un escritor que se declara ateo y anticlerical.
El viaje como búsqueda


Mongolia no es solamente el escenario de la crónica. Es el punto de partida de una
búsqueda. Cercas acompaña a Francisco hasta uno de los lugares más alejados del
centro tradicional del catolicismo y, desde allí, observa la Iglesia, sus estructuras, sus
contradicciones y sus desafíos.
El viaje exterior se convierte progresivamente en un viaje interior: mientras Cercas
intenta comprender al Papa, también intenta comprender aquello que significa
creer.


La pregunta por la vida eterna atraviesa todo el libro y funciona como hilo conductor
entre la experiencia personal del autor, la figura de Francisco y las grandes preguntas
religiosas y filosóficas que han acompañado a la humanidad.


Fe y razón


Uno de los mayores atractivos del libro está en el diálogo, a veces tensión, entre fe y
razón.


El autor no abandona su posición racionalista para escribir sobre la religión.
Precisamente desde su escepticismo se acerca a ella. Esto permite que el libro no sea
simplemente una defensa de la fe ni tampoco un ataque a ella, sino una exploración de
las preguntas que aparecen cuando ambas formas de entender el mundo se encuentran.
El resultado es interesante porque Cercas descubre que incluso quien no cree puede
sentirse profundamente interpelado por las preguntas que la religión intenta
responder: ¿qué sentido tiene nuestra existencia?, ¿qué ocurre después de la
muerte?, ¿podemos reencontrarnos con quienes amamos?, ¿por qué
necesitamos creer?


La Iglesia, el poder y el mundo contemporáneo


El viaje también permite a Cercas acercarse a la estructura de la Iglesia católica y
plantear preguntas sobre su papel en el mundo contemporáneo. A través de
conversaciones y encuentros con personas vinculadas al Vaticano, el libro aborda
cuestiones institucionales, políticas y teológicas, además de aspectos relacionados con
la historia y el pontificado de Francisco. 
Pero el interés del libro no está solamente en conocer cómo funciona la Iglesia. Está en
observar la tensión entre una institución milenaria y un mundo que ha cambiado
profundamente.
Francisco: el hombre detrás del Papa
Otro de los elementos centrales es el retrato de Jorge Mario Bergoglio. Cercas intenta
mirar más allá de la figura pública del pontífice para acercarse al hombre, a su historia y
a las circunstancias que marcaron su vida.

La mirada del autor no es complaciente: plantea preguntas sobre el pasado, el poder, las
decisiones y las contradicciones de Francisco. Pero también intenta comprender su
manera de ejercer el papado y su relación con los más vulnerables.
Así, el Papa aparece menos como una figura distante y más como un personaje
literario complejo, observado por alguien que llega a él desde un lugar
completamente inesperado.
La gran pregunta: ¿existe la vida eterna?


Quizás aquí está el corazón de la obra. Javier Cercas viaja hasta Mongolia, conversa
con personas del entorno del Papa, explora la Iglesia y reflexiona sobre la fe con un
objetivo que parece sencillo, pero que en realidad toca uno de los grandes misterios de
la humanidad: saber si la muerte significa realmente el final.
Y lo interesante es que la pregunta deja de ser exclusivamente de Cercas. Termina
siendo también nuestra. Porque incluso quienes no tienen una respuesta religiosa
pueden reconocer el deseo que hay detrás de ella: que las personas que amamos no
desaparezcan completamente de nuestra historia.


¿Qué tipo de libro es?


Esta es quizá una de las preguntas más interesantes para el club de lectura.
No estamos ante una novela tradicional. Es una obra híbrida que combina crónica,
ensayo, autobiografía, biografía y literatura de viajes. Algunos críticos han
destacado precisamente esa dificultad para clasificarla. 
Y esa mezcla es parte de su propuesta: Cercas no solamente cuenta lo que
vio. Investiga, interpreta, recuerda, pregunta y se incluye a sí mismo dentro de
la historia.

Opinión personal


El loco de Dios en el fin del mundo es una lectura para conversar, especialmente
interesante porque no exige que el lector sea creyente ni que comparta las ideas de
Cercas.
Al contrario: puede abrir una conversación sobre fe, ateísmo, muerte, amor, familia,
religión, poder, razón y trascendencia.
Más que entregar respuestas definitivas, el libro parece interesado en mostrarnos cuánto
necesitamos formular esas preguntas.
Mi calificación: 4/5 ⭐⭐⭐⭐
Le doy cuatro estrellas porque es una obra ambiciosa y diferente, que convierte una
crónica de viaje en una búsqueda personal alrededor de una de las preguntas más
antiguas de la humanidad. Su mayor fortaleza está en la capacidad de Cercas para
convertir su escepticismo en una herramienta de exploración y hacer que una pregunta
sobre la fe termine siendo una pregunta sobre nosotros mismos.

Porque quizá el verdadero viaje del autor no fue ir hasta Mongolia. Fue hasta esa
frontera en la que la razón deja de tener respuestas y aparece la necesidad humana
de creer, dudar y seguir preguntando.

Sobre el autor

Javier Cercas nació en Ibahernando, Cáceres, en 1962. Es escritor y profesor
de literatura española, y ha construido una obra que transita entre la novela, el ensayo, la
crónica y la literatura de no ficción. Entre sus libros más conocidos están Soldados de
Salamina, Anatomía de un instante, El impostor y la trilogía de Terra Alta. Sus
obras han sido traducidas a más de treinta idiomas y han recibido numerosos premios
nacionales e internacionales. Es, además, miembro de la Real Academia Española. 


En El loco de Dios en el fin del mundo, Cercas lleva esa mezcla de géneros a un
terreno particularmente personal. El escritor ateo acepta viajar con el papa
Francisco a Mongolia, pero no lo hace solamente como observador: lleva consigo una
pregunta íntima sobre la muerte, el amor y la posibilidad de volver a encontrarnos con
las personas que amamos después de morir. Con esta obra, Cercas obtuvo por segunda
vez el Premio al Libro Europeo.

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